Somos conscientes de las dificultades del momento actual para tomar la decisión de ser padres. La sociedad en la que vivimos actualmente hace muy difícil que una mujer pueda plantearse ser madre en el momento en que, desde un punto de vista biológico, sería ideal. Precisamente, la postergación de la maternidad a edades más avanzadas es quizá el mayor problema a la hora de no conseguir el embarazo deseado.
La vitrificación de óvulos es una técnica que nos permite conservar los óvulos congelados por tiempo indefinido. Gracias a ello una mujer puede conservar su fertilidad con las ventajas y los menores riesgos asociados a su edad actual, independientemente del momento en que decida utilizar estos óvulos en el futuro.

Debemos recordar que una mujer nace con un número determinado de óvulos, y que estos no se regeneran, ya que el óvulo es una de las pocas células del organismo que no se reproduce con el tiempo. Es por ello por lo que, a medida que una mujer cumple años, va teniendo una menor cantidad de óvulos. A esta disminución en la cantidad de óvulos se asocia un descenso en la calidad de los mismos, ya que, a lo largo de la vida, los óvulos van sufriendo un proceso de envejecimiento celular que afecta a su carga genética. Por estos motivos, según pasa el tiempo las probabilidades de fecundación del óvulo disminuyen, y en cambio aumentan las probabilidades de tener un aborto o un embrión con alteraciones cromosómicas.

Mediante la vitrificación de óvulos, estos problemas se minimizan. La decisión de congelar óvulos puede tomarse a la hora de decidir posponer la maternidad (por ejemplo, cuando una mujer está desarrollando su carrera profesional). Si la mujer vitrifica los óvulos a una edad en la que aún mantiene una buena calidad ovocitaria, al utilizarlos en el futuro esa mujer podrá disponer de su propio material genético pero más joven. El factor más limitante a la hora de conseguir un embarazo que llegue a término en edad avanzada es la calidad ovocitaria. Al utilizar sus propios óvulos, pero más jóvenes, ese factor desaparece.

Otra utilidad muy importante de la vitrificación de óvulos es la preservación de la fertilidad en pacientes con tumores malignos. Los tratamientos como la quimioterapia o la radioterapia pueden tener un efecto tóxico directo sobre los óvulos, poniendo en peligro la capacidad reproductiva de la mujer. Con un asesoramiento adecuado, estas pacientes pueden vitrificar sus óvulos antes de iniciar el tratamiento oncológico. Más adelante, cuando se haya producido la curación y los oncólogos estimen que la paciente se encuentra fuera del riesgo de una recaída, podrá utilizar los óvulos previamente congelados para conseguir la maternidad, mediante una fecundación in vitro.

Dra. Marian Chávez Guardado
Directora Médica Amnios In Vitro Project