La alimentación es un aspecto ligado a la salud y con un gran peso en la fertilidad, tanto masculina como femenina. Una dieta desequilibrada puede afectar a la calidad de esperma y óvulos y convertirse en un obstáculo para lograr el embarazo. Los tóxicos (alcohol y tabaco) están relacionados de forma directa con problemas de fertilidad, pero la alimentación también tiene una clara incidencia en ella. Además, el sobrepeso, la obesidad y el bajo peso inciden en la fertilidad de hombres y mujeres.

De cara a la búsqueda de un bebé es importante adquirir pautas de alimentación saludable: con una dieta variada con frutas y verduras en la que se eviten los alimentos ultraprocesados y altos en azúcares. Además, es importante tener en cuenta que desde la gestación hasta los dos años de edad, la alimentación que recibe el bebé puede condicionar la salud de toda su vida. Por ello, es muy importante una buena alimentación también durante el embarazo. Sin olvidar que será más fácil inculcar hábitos saludables a los hijos si los ven como ejemplo en casa.

¿Qué alimentos se deben evitar en la búsqueda del embarazo?

El azúcar puede afectar a la fertilidad. Por ello, hay que ser cautos con los alimentos ricos en azúcares como arroz blanco, harinas refinadas, dulces (caseros y, sobre todo, industriales), y procesados.

No consumir alcohol. Uno de los motivos principales es que inhibe la absorción de ciertos nutrientes como el ácido fólico, fundamental para el buen desarrollo del bebé ya que es el responsable de la correcta formación del tubo neural.

Se deben evitar pescados grandes que contengan cantidades elevadas de metilmercurio (estos pescados suelen ser pescados azules de gran tamaño como el atún o el cazón).

¿Y qué debemos consumir?

Una alimentación saludable basada en alimentos vegetales como frutas, verduras, hortalizas, legumbres, frutos secos, aceite de oliva, cereales integrales y pescados (mejor azules) puede ayudar a conseguir el embarazo.

También se recomienda consumir ácidos grasos omega-3  (presentes en el salmón, las nueces o el aguacate, por ejemplo); alimentos ricos en ácido fólico (verduras de hoja verde, legumbres y frutos secos); antioxidantes (vitamina A y β-carotenos, vitamina C, vitamina E); y minerales como selenio, zinc y hierro.

La infertilidad afecta al 15% de la población, según datos de la Sociedad Española de Fertilidad. Hablamos de infertilidad cuando una pareja lleva más de un año con relaciones sexuales sin protección y no consigue el embarazo. En el caso de mujeres mayores de 35 años se recomienda buscar ayuda médica tras seis meses de búsqueda sin conseguir el positivo.

El 30% de la causa de infertilidad es masculina, otro 30% es por causa femenina, un 20% del problema es de ambas personas de la pareja y un 20% se debe a causas inexplicables.